
Recordar es volver a pasar por el corazón. Aunque hoy no nos acompañen físicamente, su luz, su trabajo y su amor por el territorio siguen guiando nuestros pasos.
La historia del PDPMC está hecha de personas que abrieron las puertas de sus comunidades, compartieron sus conocimientos y creyeron que el diálogo, la participación y el trabajo colectivo podían transformar el Magdalena Centro.
Una memoria que continúa caminando
- Afranio Mejía Cardona — El valor de la planeación comunitaria y la palabra dada.
- María Esmilda Tabares — Liderazgo, entrega y amor en el Alto Oriente de Caldas.
- Omaira Berón Domínguez — Alegría, firmeza y nobleza en la construcción de paz.
- Yeison Javier Carvajal Castaño — Juventud, memoria y compromiso en Manzanares.
- Leticia Rodríguez — Saber ancestral y cariño vivo en San Carlos, Caparrapí.
- Fernando Ardila Galindo — Educación, naturaleza y ciencia al servicio del territorio.
- Gustavo López — Perseverancia y arraigo en el Retorno Colectivo de El Congal.
- Daniel Antonio Betancur Marín — Sabiduría, paciencia y arraigo en el territorio.
- Carlos Pérez Cardona — La voz de las comunidades a través de los micrófonos.
- Rubén Darío Ocampo Valencia — Articulación y servicio en el Bajo Oriente y Puerto Salgar.
- Antonio Gaitán — Seriedad, respeto y bondad.
- Luis Alberto López — Respeto, bondad y generosidad.
La mejor manera de honrar su memoria es cuidar lo que ayudaron a edificar: mantener el diálogo, proteger la naturaleza y seguir creyendo en nuestra gente.








